Tierra ejidal: lo primero que hay que descartar
Mucha tierra rural en México fue ejidal, es decir, tierra comunal otorgada a núcleos agrarios. No puede venderse a un extranjero hasta que se convierta a propiedad privada (dominio pleno) y se inscriba en el Registro Público. Las ofertas de tierra ejidal que "se regularizará después" son la forma más común en que los compradores pierden dinero. Su notario debe confirmar el título privado antes de cualquier anticipo.
Qué revisar en cualquier lote
- Título privado, libre de gravámenes, inscrito en el Registro Público.
- Un levantamiento que coincida con la escritura y los linderos reales.
- Uso de suelo que permita lo que quiere construir, y las restricciones aplicables.
- Agua, luz y drenaje: lo que existe hoy y el costo real de llevarlos.
- Acceso todo el año y, en laderas, el costo de cimentación y muros de contención.
Construir en su terreno
Las licencias de construcción las otorga el municipio, por lo que las reglas cambian entre Puerto Vallarta, en Jalisco, y Bahía de Banderas o Compostela, en Nayarit. Considere el tiempo de los permisos y elija un arquitecto y constructor con obras terminadas que pueda visitar.





