Los extranjeros compran propiedad costera en México mediante un fideicomiso: un banco mexicano conserva la titularidad y usted es el beneficiario, con plenos derechos para habitar, rentar, vender o heredar. Dura hasta 50 años, es renovable y se formaliza ante notario público.
Si va a comprar en Puerto Vallarta o en cualquier punto de la Riviera Nayarit, pronto escuchará una palabra: fideicomiso. Suena burocrático, pero es la forma estándar y probada en que los extranjeros son dueños de propiedades costeras en México.
Por qué se necesita
La Constitución mexicana restringe la propiedad directa de extranjeros sobre tierras a menos de 50 kilómetros de la costa y 100 kilómetros de las fronteras. Todos los pueblos de playa de Bahía de Banderas están dentro de esa zona. El fideicomiso permite que los extranjeros tengan todos los beneficios de la propiedad.
Cómo funciona
Un banco mexicano actúa como fiduciario y conserva la titularidad. Usted es el beneficiario. Puede vivir en la propiedad, rentarla, remodelarla, venderla y nombrar beneficiarios sustitutos para que pase a sus herederos sin un juicio sucesorio aparte en México. Se otorga hasta por 50 años y es renovable. El banco cobra una cuota anual de administración.
Los pasos, en orden
- Acordar condiciones y firmar un contrato de promesa de compraventa, con el depósito en una cuenta de garantía (escrow).
- Revisión legal: título, certificado de libertad de gravamen y constancias de no adeudo de predial y agua.
- El banco solicita a la Secretaría de Relaciones Exteriores el permiso para constituir el fideicomiso.
- Firmar la escritura ante notario público, quien cobra impuestos y derechos.
- El notario inscribe la escritura en el Registro Público de la Propiedad.
Qué preguntar antes de firmar
Pida al notario un presupuesto escrito de los gastos de cierre, pregunte al banco por su cuota anual y asegúrese de nombrar a sus beneficiarios sustitutos desde el primer día. Si piensa rentar la propiedad, hable con un contador sobre su alta fiscal antes del cierre, no después.
Cada compra es distinta y nada de esto es asesoría legal. Es el mapa que recorro con mis clientes en nuestra primera llamada.
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